Seproasistencia

Día de las Personas con Discapacidad <br> Manual de Buenas Prácticas

HOY, NUESTRAS CAPACIDADES SUMAN MÁS QUE NUNCA

Desde GrupoSepro y SeproAsistencia, seguimos trabajando con el fuerte compromiso de fomentar un entorno de trabajo inclusivo, abierto e igualitario que de respaldo a nuestros profesionales con discapacidad en todas nuestras oficinas y centros de trabajo.  Para ello, te damos unos breves consejos y prácticas con las que mejoraremos la comunicación e interacción con nuestros compañeros, favoreciendo una convivencia inclusiva e igualitaria.

Eliminemos barreras, interactuemos de forma correcta

Un aspecto fundamental y primordial para favorecer la integración social y profesional de las personas con discapacidad es normalizar la interacción con ellas.
Para ello, hemos recopilado unas breves pautas que esperamos nos ayuden a todos a comunicarnos de una manera más cómoda y respetuosa entre nosotros.

  1. ¿Piensas que una persona con discapacidad necesita ayuda?
    ¡Pregúntaselo! Y en caso de ser aceptada, pregunta cuál es la forma más adecuada de ayudarla. Muchas veces pensamos que una persona con discapacidad tiene dificultad para realizar ciertas tareas en las que realmente son autónomos. Subestimarlas es un error.
  2. ¿Y si hace uso de silla de ruedas u otros apoyos?
    No los toques sin su permiso, son una extensión de su cuerpo y podría resultar invasivo.
    Si mantienes una conversación con una persona en silla de ruedas, intenta que tanto tus ojos como los suyos queden a la misma altura situándote frente a ella.
  3. Cuando te comuniques con una persona con limitación visual
    Identifícate, no le toques sin antes avisarle, comunícale qué está pasando cuando se produzca un silencio o una ausencia.
    Y, sobre todo, no le dejes solo sin advertírselo antes.
  4. Cuando quieras dirigirte a una persona con discapacidad auditiva
    Llama su atención con un gesto o tócala levemente en su hombro, mantén siempre contacto visual y no alces la voz no gesticules de forma exagerada, no es necesario.
  5. Sé respetuoso con tu interlocutor. ¡Siempre!
    Háblale a él, no a su acompañante, como si no tuviese voz propia ni capacidad de decisión.
    Dirígete a él de acuerdo con su edad, no infantilices tu voz ni tus gestos o palabras.
    Comunícate de forma natural y sencilla, no hables de forma excesivamente pausada o con un tono alto, al no ser que él te indique lo contrario.
  6. Compórtate de forma inclusiva.
    Facilita su relación con los demás. Si coincidimos con más gente, preséntales con normalidad a los demás miembros del grupo.
    Comprométele y facilita su participación en todas las actividades.
  7. Ante todo, empatía e interés.
    Mantén una posición de escucha activa, siempre con amabilidad.
    Puedes preguntar sobre su discapacidad, pero no focalices la conversación únicamente en este aspecto, todos tenemos una vida compleja, opiniones, gustos, aficiones muy interesantes.
  8. Sobre todo,
    Evita utilizar frases compasivas o con excesivas alabanzas. Las personas con discapacidad son igual que cualquiera de nosotros, no seas tú el que diferencie.